La crisis sanitaria del COVID-19 ha obligado al Obispado de Zamora a aplazar la celebración de los diversos sacramentos. Una demora sin fecha que atiende a las indicaciones sanitarias para evitar la propagación de un coronavirus que azota a todos los países del mundo.
Además, en un comunicado lanzado a sus redes sociales, el Obispado de Zamora deja claro que suspende el retiro previsto para los días 6 y 11 de mayo, así como los sacramentos del bautizo, comunión, confirmación y matrimonio.
"Vivimos con mucha incertidumbre y no podemos predecir cómo van a discurrir los acontecimientos; de ahí, que tengamos que tengamos que ser cautelosos a la hora de avanzar fechas", aseguran.