A pocas fechas de que llegue la Navidad, los directivos, entrenadores, jugadores y familiares del Club Deportivo Morales se reunían en las últimas horas alrededor de una mesa para celebrar una comida de hermandad entre todos los estamentos de la entidad moralina.
El club amarillo demostró que forma una gran familia y los dirigentes aprovecharon para agradecer a los padres y madres de los jugadores su confianza.